Fecha: 15/02/2018
Hoy
es uno de esos días, cuando quiero salir de la cama. Solo pensar, en tener que
estar seis horas con 3ro “A”, es agotador -me imagino, que mis estudiantes
pensaran lo mismo de mí-. Sin embargo, me visto y voy puntual como siempre.
Al
llegar a la institución, ayude a organizar un poco la entrada de los
estudiantes y es allí, donde me di cuenta que uno de los innombrables (V), es
dejado por su padre casi en la puerta de la institución; no obstante, e
ignorando mis llamados para que entrara a la institución, decidió no entrar e
irse “a buscar” a uno de sus compañeros (C). Anteriormente, hubiese corrido
tras de el para regresarlo al liceo a rastras –si fuese necesario; pero no, ya
no soy ese; simplemente, espere –algún día tiene que venir-.
Durante
las primeras dos horas de clase (correspondientes a orientación y convivencia
con 3ro “A”), nos dedicamos a trabajar en sus líneas de tiempo personales. La clase
pazo con gran rapidez, antes de darme cuenta, ya había sonado el timbre para el
receso.
Comenzando
la siguiente clase (Grupo de creación, recreación y producción con 3ro “A”),
llegaron los “innombrables” (V, C y AL). Uno de ellos (C), llego con mucho olor
a cigarro. Levante las correspondientes actas y cité representantes. Aproveche también,
para entregar las citaciones a representantes a Moreno, Castro y Acevedo por lo
sucedido este miércoles. Cosa interesante, uno de los “innombrables” (A), quien
había jurado y perjurado no fumar, admitió que fumaba por primera vez.
Luego,
de todo el drama de las actas y los lloriqueos que tratan de evitar las citaciones,
comenzamos la clase (o más bien la continuamos). Estuvimos hablando un poco sobre
las líneas de tiempo y los efectos de esos hechos en nuestra psiquis; claramente,
muy pocos se tomaron la tarea enserio. Es muy preocupantes y, en muchos puntos,
frustrante lo poco que saben esos jóvenes sobre si mismos; solo algunos
estudiantes como Luisana, luz y otros pocos botaron sus almas en escribir su
historia.
Debido
a lo poco que se conocen y a la importancia de que comiencen a hacerlo, decidí
pedirles que intentaran hacer una bitácora emocional, donde pudiesen llevar un
pequeño registro de sus emociones diarias e intentaran analizar el ¿Por qué? De
ese estado anímico. Además de esto, vi la necesidad de volver a trabajar con el
proyecto de vida -solo que más detalladamente y tomando el tiempo necesario
para analizar cada parte del mismo-.
Comenzamos
con la matriz FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas),
empecemos a definir cada una de las partes de esta matriz para cada uno, para
posteriormente poder tomar las debilidades y amenazas, analizarlas y tratar de
convertirlas en algo positivo. La clase terminó sin mayores inconvenientes.
Durante
la hora del receso, me asombro que –a pesar de que tenían inglés- todos los jóvenes
de 3ro “A” se estaban retirando de la institución. Corrí a donde estaba el
profesor de inglés y le pregunte si les iba a dar clases, “por supuesto, así
sea con cinco doy clases” me contesto. Como pude, metí a los cinco muchachos de
3ro “A” que aún estaban en la institución.
A
diferencia de cuando implemente la planificación basada en el cuento “el
marcucho” de la colección bicentenario con 3ro “A”, fue todo un éxito con 3ro “B”.
Por los problemas de transporte, no asistieron muchos muchachos, pero los pocos
que habían trabajaron bien. Estos jóvenes tienen muchos problemas para leer en
voz alta, algunos no se atrevieron a hacerlo (Yolimar y Cristofer), pero voy a
tomar esto como una oportunidad para poder introducir más lecturas en el aula. Logre
terminar toda la planificación, sin ningún inconveniente; más que el ruido que provenía
de 3ro “A”, quienes en realidad no estaban haciendo nada (no sé si fue compasión
con el resto de estudiantes “fugados” o porque el profesor no tenía nada
planeado).
Sospecho
que, tal vez el profesor no está haciendo su trabajo.
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